
Alexander Lowen nació en Nueva York en 1910. Es un psicoterapeuta que durante la década de los ’40 y principios de los ’50 estudió en su ciudad natal las teorías de Wilhelm Reich y desarrolló junto con John Pierrakos, su colega de entonces, la psicoterapia mente-cuerpo, una forma de psicoterapia conocida como el Análisis Bioenergético. Lowen también fundó el Instituto Internacional para el Análisis Bioenergético (en inglés: International Institute for Bioenergetic Analysis), con sede en Nueva York, del cual fue también su presidente.
¿Qué es el Análisis Bioenergético?
Es una forma de psicoterapia corporal basada en la continuidad entre cuerpo y mente, principio que tiene su origen en el trabajo de Wilhelm Reich, pero que fue específicamente investigado y desarrollado por Alexander Lowen.
El Análisis Bioenergético combina un trabajo terapéutico físico, analítico y relacional, sobre la base de de un entendimiento energético.
El Análisis Bioenergético ayuda a liberar la tensión muscular crónica, trabaja con la expresión de los afectos, expande la capacidad para establecer relaciones íntimas, soluciona los trastornos sexuales y permite aprender nuevas formas de relación con los demás.
La ternura, la agresividad, la afirmación de la personalidad (y su confluencia en la sexualidad) son consideradas como fuerzas fundamentales para proteger la vida.
La relación terapéutica proporciona un lugar seguro en el que comienza el proceso de curación. En primer lugar, el terapeuta realiza una lectura de las tensiones musculares del cuerpo del paciente para comprender en qué nivel de energía se encuentran, siente las emociones, escucha, atiende y da respuesta mediante las palabras. El lenguaje del cuerpo (postura / gesto, respiración, movilidad, expresión) es focalizado al mismo tiempo que sirve para indicar en qué estado se encuentra el paciente en su camino hacia la personalidad (desde el pasado hacia el presente y el futuro).
Se utilizan técnicas que abordan el aspecto energético de la persona, incluyendo su auto-percepción, auto-expresión y la libre posesión. Esto también incluye el trabajo a través del contacto corporal, los límites, el espacio vital, y la comprensión de las tensiones musculares como indicadores de defensa somática y psicológica contra las situaciones conflictivas del pasado.
El objetivo de la terapia no se centra sólo en la eliminación de los síntomas, sino también en el incremento de la vitalidad, obteniendo una sensación de placer, alegría, amor y salud vibrante.
“Creo que lo que el Análisis Bioenergético puede ofrecer son dos cosas:
Una comprensión sana y sensible de que la vida y la naturaleza humana están basadas en el placer y el disfrute de la vida. Ni dinero, ni poder, ni éxito, ni cómo hacerlos. No son esas las cosas que hay que hacer en este mundo. Esa es la idea que ofrecemos.
Sin embargo, también tenemos una forma de ayudar a la gente a lograrlo. Creo que si bien el Análisis Bioenergético no va a salvar el mundo, puede sin embargo permitir que uno pueda sentirse bien consigo mismo, debido a lo que estás haciendo por ti mismo, y además es bueno en sí mismo por lo que estás haciendo por tu prójimo, por la naturaleza y por la vida en general. Y esto es algo que (en el caso de poder tener esa sensación a esos dos niveles) lo que realmente nos va ayudar a vivir, inclusive hasta la ancianidad, sin perder la alegría de vivir. “
(Alexander Lowen en la Novena Conferencia Internacional del Instituto Internacional de Análisis Bioenergético, Montebello, Québec, mayo de 1988).
Nuestro Blog y la intención de Naturguru es ayudar a tener una vida más sana. Hace un par de días, al hablar sobre Freud, estudiamos el concepto de unidad de mente y cuerpo. Ahora nos toca revisar el trabajo de Alexander Lowen, quien ha desarrollado una de los tratamientos más completos basadas en este principio.
Naturguru comparte la idea de Lowen de que esta relación entre mente y cuerpo se articula por medio de la energía. La canalización y el adecuado manejo de esta energía sobre nuestro cuerpo es la que nos lleva a resultados positivos.