Disfruten de esta Maravilla
… hasta hace algunos años, una de las imágenes típicas que nos llegaban de la china era aquella de miles y miles de personas yendo a trabajar en bicicleta en alguna de las ciudades del país más poblado del mundo…

… ahora que el éxito económico ha llegado a ese país, una de las consecuencias del “desarrollo” es que este medio de transporte se ha convertido allí en una especie en vías de extinción…

… pero la peor consecuencia de todo esto es el deterioro del medio ambiente, que está tornando a sus ciudades en las más contaminadas del mundo…

…Bueno, no es nada que no conozcamos de cerca en nuestro mundo “desarrollado”. Afortunadamente, cada día son más los habitantes de las grandes ciudades que vuelven a la bicicleta…
…por eso, queremos compartir con ustedes estas maravillosas imágenes del presente…
¡Y DEL FUTURO!








La grasa es una herramienta para la producción de energía, y como tal, su efecto benéfico o dañino depende de la manera como la utilicemos.
Los medios de comunicación, la publicidad y hasta la más simple de las etiquetas nos dan tanta información que esta ya empieza a indigestarnos. Tanto que ahora todas las grasas nos caen mal, creyendo que todas son dañinas para el organismo. Esto no es así: simplemente, pensemos en el aceite de oliva.

Nosotros tampoco queremos dar definiciones científicas, que por lo demás son bastante abundantes hoy en día, sino hablar en términos cotidianos para que el intercambio y el necesario debate sea más fluido entre ustedes y nosotros.
De forma práctica podemos dividir las grasas, en función de la manera cómo se utilizan en la preparación de alimentos, o de la forma como las consumimos, en grasas líquidas y sólidas.
Las grasas líquidas: los aceites
Son los aceites extraídos de los vegetales: de oliva, de girasol, maíz, etc. Generalmente su consumo es beneficioso para el organismo, sobre todo cuando se toman crudos (para el aliño de ensaladas, etc.).
También podemos consumir directamente estos aceites al comer los vegetales de los cuales proceden: por ejemplo, la Palta (también llamada aguacate) y la mayor parte de los frutos secos.
Algunos de estos aceites también pueden ser de procedencia animal: los pescados azules.
Las grasas sólidas: el sebo y la manteca
El sebo es la grasa sólida o materia adiposa presente en las carnes, generalmente de color blanco o amarillento. Visible en la carne de cerdo (especialmente en el bacón y el tocino) y también en las carnes de vacuno, pollo, etc.
La manteca, es un producto que se utiliza en la preparación de muchos alimentos (sobre todo en los procesados industrialmente) y que puede ser de origen animal o vegetal.
Entonces ¿cómo podemos distinguir las grasas buenas de las malas?
Tomando las cosas con calma. No nos va dar un infarto inmediatamente después de haber comido unas sabrosas magdalenas o unos huevos con chistorra. Pero lo que sí podemos hacer es ir modificando nuestros hábitos de consumo, simplemente siguiendo dos o tres principios básicos que iremos desarrollando en adelante. Para empezar, en esta primera entrega, hablemos de las grasas hidrogenadas.
Grasas hidrogenadas.
La mayoría de nosotros tenemos claro que la grasa vegetal es mejor que la animal. Sin embargo, ni siquiera la de origen vegetal puede ser beneficiosa cuando ha sido hidrogenada, como en el caso de muchas mantecas y margarinas.
¿Qué quiere decir esto? Que para transformar un aceite en manteca (mantequilla vegetal, margarina o como se le quiera llamar) se le agrega hidrogeno, lo cual resulta dañino para el organismo.
¿Por qué se hace esto? Generalmente, por motivo de costes, porque es la manera más fácil y económica de obtener grasas sólidas vegetales. Sin embargo, no es la única forma de hacerlo.
¿Cuál es el uso más común de las grasas hidrogenadas? Los productos procesados industrialmente: panadería y bollería, aperitivos salados, cubiertas (“toppings”) para dulces y helados, etcétera.
Entonces… en nuestro mundo globalizado, en el que la velocidad de desarrollo de la investigación y tecnología es tan rápida que los conceptos científicos están continuamente actualizándose y modificándose, nadie tiene la última palabra en materia de alimentación sana. Sólo los productos naturales, consumidos con moderación y un mínimo de criterio siguen siendo completamente fiables y eco sostenibles.
Es por esta razón que en Naturguru elegimos este camino
Lo bueno, si es natural, es dos veces bueno
10 consejos básicos sobre las grasas
1. La grasa es necesaria para el organismo: la metabolización de 1 gr. de grasa produce, por término medio, unas 9 kilocalorías de energía.
2. Mejor grasas de origen vegetal que animal. Ejemplo: mejor margarina vegetal que mantequilla.
3. En cuanto a las grasas sólidas, evitar las hidrogenadas.
4. Cocinar o calentar los aceites lo menos posible. Nunca quemarlos (no sobrepasar el “punto de humo”). No reutilizar aceites de frituras anteriores.
5. Evaluar las posibilidades y la oferta regional y estacional de nuestro mercado local: quizás habrá que esperar la temporada adecuada para comprar frutos secos o aguacate a buen precio, pero valdrá la pena.
6. No nos sirve de nada tomar mucha leche descremada si por otra parte abusamos de la nata o del helado, por ejemplo.
7. Evitar aceites de palma y de coco.
8. No se confíe en “quemadores de grasa” “mágicos”. Pruebe alimentos naturales que reducen el colesterol.
9. Hacer ejercicio regularmente (incluido caminar o subir escaleras) es la manera más eficiente que la naturaleza inventó para quemar las grasas.
10. Escucha a tu organismo.