Los diarios españoles nos han traído la noticia de la captura de un hermoso ejemplar de atún rojo de casi ¡300 kilos! en el mar cantábrico. Un verdadero regalo de la naturaleza.

Pero pese a su nombre, el atún rojo es una variedad marina que pertenece al grupo de los llamados peces azules o peces grasos, tan de actualidad debido a su importancia como proveedores de ácidos grasos esenciales, especialmente el Omega 3, la mejor fuente conocida hasta ahora para la prevención de enfermedades cardiovasculares.
El Omega 6, en cambio, tiene mayormente un origen no animal y se puede hallar en una gran variedad de productos, especialmente en las semillas y la mayoría de los aceites vegetales.
Sin embargo, los expertos opinan que estos dos ácidos grasos deben ser consumidos manteniendo un balance entre ellos, pues sólo así se consigue un adecuado resultado para nuestra salud. Y esto no es lo que está sucediendo actualmente en la mayoría de las dietas diarias, demasiado expuestas a desproporciones entre uno y otro, debido a su presencia como suplementos en muchos alimentos aparentemente no procesados industrialmente, como por ejemplo la leche que podemos adquirir en la mayoría de los supermercados.
Hasta aquí las noticias y los consejos nutricionales, pero queremos aprovechar la oportunidad para revisar el tema de la alimentación sana en un sentido más amplio y al mismo tiempo, práctico.
En los últimos tiempos es mayor la cantidad de público interesado y bien informado sobre la composición de los alimentos que compramos y consumimos. El acceso a estos datos se ha vuelto tan importante, que la mayor parte de las regulaciones legales actuales exigen unos mínimos de información en las etiquetas que los productos alimenticios deben llevar, además de toda la literatura adicional que resaltan los fabricantes.
Todo esto está bien pero ¿no habremos llegado a un punto de saturación de la información que un ciudadano promedio puede (o está dispuesto a) entender adecuadamente, en nuestras compras diarias?
Pienso en las amas de casa, pero también en el ciudadano de a pie haciendo unas compras rápidas después de un largo día de trabajo. Y pienso sobre todo en los jóvenes que se inician en el consumo responsable. ¿Estamos contribuyendo a ello con este bombardeo de tecnicismos, con lo cual corremos el riesgo de convertir las etiquetas en algo abstracto, casi incomprensible?
Me gustaría mucho escuchar opiniones al respecto. Creo que tanto los ciudadanos de a pie como los nutricionistas tienen algo que decir.
Ante todo este agobio, a veces nos quedan ganas de volver al mercado de antaño y pedir un trozo de ese hermoso atún, pensando sólo en llevarlo directamente a la plancha y de ahí al plato, sin mayores complicaciones. Como hacían nuestros abuelos.

Facebook
RSS
Loading ...











Diciembre 10th, 2008 at 23:52
La modernidad nos da muchas ventajas pero también nos resta algunos beneficios. El tema es aprender con sabiduría que es lo más conveniente para hacer de nuestra existencia lo mejor mientras estamos por aquí.
Sobre los ácidos grasos esenciales (Omega 3 y 6) el tema ya lo resolvió la naturaleza y entre todos me quedo con la semilla de Sacha Inchi. Aquí te copio este sitio donde puedes encontrar información al respecto, Omega 3 y 6 en la mejor proporción al alcance de la mano
http://www.lagrantierra.com/es-sachainchi.htm